Un nuevo modo de andar
por los bordes de la realidad

Bajo el volcán lleva ya 20 años en el aire. Y tiene mucho guardado.
En este blog volcaremos los mejores audios de nuestro programa de radio. Especialmente las entrevistas, donde los invitados le agregan interés a nuestras pobres palabras. Seguramente de tanto en tanto agregaremos nuestras voces, nuestras palabras, nuestras ideas. Este medio es útil para que entre todos abramos una puerta más a los múltiples intentos de pensamiento crítico, a los miles de intentos de transformación.
De modo que necesitamos de sus ideas y sus saberes.
Porque nos mueve el deseo, y porque sabemos que todo está perdido, seguimos luchando.
Porque no hay mejor resultado que el que se da vuelta en el último minuto.


Bodegones porteños: Angelín, el inventor de la pizza canchera

Dentro del interminable libro imaginario sobre bodegones porteños, los verdaderos bodegones, no los for export, las pizzerías merecen un capítulo completo. De eso no hay dudas. En todos los barrios hay un boliche en donde comer una pizza espectacular, en un ambiente propicio para la charla política o la discusión futbolera. Pizzas a la piedra o media masa, cocidas a leña o en horno de gas, con cerveza bien tirada o con moscato, las opciones son muchas y todas ellas merecen una visita.
Entre las muchas pizzerías visitadas por El Entorno, Angelín es una de las recomendadas. Auto titulados como los creadores de la pizza canchera, los dueños de Angelín siguen la línea paterna desde 1938. Si desde afuera parece una pizzería de las tradicionales para comer de parado, a través de un pequeño pasillo adornado con los mejores aromas, se accede al salón comedor. Bien grande, el lugar es un convite para las reuniones numerosas. No hay mesas chicas ni espacios íntimos.
La pizza de Angelín es generosa. Una pizca más leve que la media masa, viene cargada. En respeto a la mejor tradición pizzera, Angelín no tiene ni muchas ni extrañas variedades. Lo más raro es la pizza con verdura y la de roquefort. El resto corresponde a la lista que cualquiera de nosotros podría recitar de memoria: Muzzarella, Fugaza, Fugazzeta, Napolitana, Jamón y Jamón y Morrones. Resta sumarle la canchera y creo que no falta ninguna. Imperdible, pero imperdible, es la Fainá o Faina, como mejor le caiga el acento.
Cerveza bien tirada y un infaltable moscato son los clásicos.
Pero Angelín guarda un secreto para el final: la incomparable torta de ricota. Sale sola, con dulce de leche o con duraznos en almíbar. Impresionante, un verdadero manjar.
Allá en Córdoba 5270, un par de cuadras antes del puente de la Juan B. Justo, Angelín es la pizzería que ningún porteño debería dejar de conocer.

(Los Bodegones porteños son auspiciados por  El Entorno: Pablo Santos, Luis Chaparro, Sergio Olguín, Fabio Cholakian, Carlos Prado y  Daniel Cholakian)

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